viernes, 19 de julio de 2013

Dicen "si" al voto de los confinados

El activista de derechos civiles David Román se unió hoy a las voces en contra del Proyecto de la Cámara 1296, presentado por los representantes Carlos Vargas Ferrer y Ángel Bulerín Ramos, el cual propone eliminar el derecho al voto a toda persona convicta por algún delito dentro de la jurisdicción de Puerto Rico hasta tanto cumpla con la pena impuesta por un tribunal.

“Las democracias se sostienen votando y si en Puerto Rico realmente vivimos en una democracia todos y todas tenemos que contar con el derecho a ejercer nuestro voto de manera igual, directa y secreta como garantiza la constitución. Si los padres de nuestra constitución no hubieran visto el derecho al sufragio como parte esencial del desarrollo democrático de nuestro país dicho derecho no estaría salvaguardado en nuestra constitución. Votar no es un privilegio de algunos, es un derecho de todos y todas.”, expresó Román.

Vargas Ferrer dijo que “los confinados deben mantenerse al límite de los proceso políticos del país. Esto evitaría que los políticos de turno los utilicen ofreciéndoles promesas que como sabemos probablemente nos les van a cumplir. Esta dinámica que todos sabemos se hace en nuestro país, tiene que terminar”.
El activista añadió que “si bien es cierto que muchos político ven las cárceles como ríos revueltos donde pueden ir a pescar votos fácilmente no es menos cierto que la responsabilidad de llevar a las papeletas políticos responsables, honestos y comprometidos con el país y que no hagan promesas vacías es de los partidos. Si por nuestra clase política fuera, salvo contadas excepciones, nadie podría votar porque la inmensa mayoría de quienes están en la papeleta hace promesas sabiendo que no podrá cumplirlas y no por eso vamos a negarle el voto a medio Puerto Rico”.

“Nuestro sistema correccional está para que el confinado purgue por su delito y rehabilitarlo a fin de reinsertarlo a la sociedad. Si vamos a excluir a los confinados de la agenda de país negándole el derecho al voto en vano sirven los programas de reinserción social”, culminó David Román.

lunes, 1 de julio de 2013

Entre policías y salvajes

Ayer se conmemoraron tres años de uno de los momentos más tristes de nuestra historia en democracia.

El pasado 30 de junio de 2010 la Policía de Puerto Rico, comandada por el ex gobernador Luis G. Fortuño, emprendió contra la sociedad civil en el ala norte del Capitolio. Ese fue el pan nuestro de cada día durante el pasado cuatrienio. La administración pasada coartaba nuestras libertades de la misma manera en que no reconocía nuestros derechos, tanto colectivos como individuales.


Allí los golpes, el “pepper spray”, los empujones, las humillaciones y los vituperios nos tocaron a todos los que estábamos manifestándonos libre y pacíficamente; un derecho que nuestras dos constituciones nos permiten.

La policía arremetió a todos por igual: mujeres embarazadas, niños, estudiantes, profesores y a cualquiera que se le parase de frente.

Quienes vivimos tan lamentable incidente jamás olvidaremos la brutalidad con la que fuimos sacados a patadas, literalmente. La policía hizo uso indebido de la fuerza y gracias a ello, y muchos otros hechos como este, ha llegado al descredito que tiene.

No quiero decir que todos los policías son como los salvajes que abusaron de su poder y la fuerza aquel treinta de junio, claro está que no. La Policía de Puerto Rico tiene buenos y honrados policías que le hacen honor a su placa y su uniforme. Policías que arriesgan su vida a diario para brindarnos a todos la seguridad, más o menos que tengamos, y hacer cumplir la ley.

No podemos olvidar para así no volver a repetir los mismos errores del pasado. Mantengamos en nuestra memoria estos lamentables incidentes para que nunca más se vuelvan a repetir.

martes, 23 de abril de 2013

La adopción y los religiosos

Leo la noticia de que ayer un grupo de religiosos dijo “que a los menores debe proveérseles una relación familiar similar, en lugar de ser criados por dos hombres o dos mujeres, que no es la forma “natural” en que se concibe”. Están MAL. La idea de adoptar a un menor es justo lo contrario. No queremos adoptar niños para darles la misma vida que llevaban antes. Una llena de maltratos, violaciones y agresiones. Pedimos trato igual en las adopciones porque queremos crear familias guiadas por el amor, la solidaridad, la compañía y el respeto a la dignidad humana. Y además, me pregunto, ¿quiénes son los religiosos para decir quién puede adoptar y quién no?

Las expresiones de los creyentes nacen desde su más profunda homofobia. No solo mienten al decir que las parejas formadas por personas del mismo sexo no están capacitadas para criar niños, sino que carece de total lógica y base científica.
Le pregunto a los fundamentalistas religioso, cuando una pareja compuesta por personas lesbianas, gays, bisexuales o transgéneros (LGBT) tienen un hijo o hija de manera biológica, ¿lo crían mal? ¿Lo crían falto de amor, respeto y comprensión? La respuesta es un rotundo NO. A los hechos me remito. Pues entonces, ¿por qué si una pareja del mismo sexo adopta criaría mal al adoptado?
Lo más sorprendente es que ellos, quienes dicen defender el mejor bienestar de los menores, son quienes tienen la mayor tasa de agresiones sexuales, físicas y emocionales hacia niños. ¿Cuántas parejas de personas LGBT han violado, maltratado o asesinado a sus hijos, tanto biológicos como adoptados? Ahora hágase esa misma pregunta pero con parejas heterosexuales.
Estos fantoches dicen que “plantear la cuestión de la adopción como un ‘problema de discriminación’ de las parejas homosexuales supone, incluso de modo inconsciente, hacer pasar, por encima del mejor interés del menor, los intereses de grupos”. La realidad es que si están discriminando. Pretenden condicionar la adopción a la orientación sexual de los adoptantes a fin de negársela y eso es discrimen.
Lo que deberían hacer estos fulanos sacados del Medioevo es dejar de mentir y hablar bazofia y dedicarse a sanear sus iglesias a fin de limpiarlas de corruptos, violadores, agresores, pedófilos, narcotraficantes y demás ladillas sociales.
Quiero dejar algo claro: NO nos oponemos a que la iglesia se exprese. la iglesia, como todos los sectores de la sociedad, tiene total derechos a la libertad de expresion y asociaión. Nos oponemos a que pretendan imponer sus posturas arcaicas y vetustas a fin de adelantar sus creencias religiosas. La religiosidad es una práctica individual y en nada debe interferir con la administración laica que nuestra constitución manda para el Estado.